Me despierta, como cada mañana desde hace unos años, la indignación de una española más. Igual que otros cuatro millones de personas estoy en el paro, situación que me ha permitido aficionarme a escuchar las noticias cada mañana. Ayer, nuestro "querido" presidente nos advertía que aún nos esperan cinco años más de sacrificios, pero yo me pregunto:
¿Para quién? Personalmente dudo mucho que esa abominable cantidad de políticos que tenemos repartidos por todas las comunidades noten siquiera el más ligero roce de esta terrible situación. Por mucho que insistan en lo contrario, ¿cómo se pueden poner en nuestro lugar, cuando con cualquiera de sus sueldos, el más bajo que miremos (y recordad que hablo de los políticos, no de los funcionarios, que son otro mundo), pueden vivir cuatro familias? ¿Cómo tienen la desvergüerza de pedirle más sacrificios a ese cabeza de familia que, con dos hijos y la mujer en paro, malvive con una ayuda familiar y que no sabe cómo van a seguir comiendo el día que no pueda cobrarla?
Sinceramente, creo que España necesita un cambio profundo, pero no simplemente un cambio de gobierno sinó una gran reestructuración. No creo que, hoy por hoy, exista un solo partido que mire más allá de sus propios bolsillos, así que, por desgracia, nos toca apechugar y aguantar el tirón como podamos.
Ojalá pronto lleguen tiempos mejores...
No hay comentarios:
Publicar un comentario